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CAJA NEGRA ARTES VISUALES 1983 – 2010

Dirección: Victor Hugo Bravo
Equipo logístico: Mauricio Bravo – Aldo Garrido – Ana María Fell – Javier Rodríguez

Los talleres Caja Negra Artes Visuales datan del año 1983, apareciendo como un espacio cultural alternativo que respondía a un contexto histórico específico, desarrollándose como un lugar de reflexión y expresión constante convulsionado por la época, generando una producción al margen de los sistemas institucionales resguardando las posibilidades expresivas que profundizan en los procesos y en los campos de experimentación disciplinaria, abordando sistemas productivos diversos: instalación, pintura, objeto, fotografía, performance, video, sonido, escritura y otros desplazamientos.
Dentro de los proyectos que Caja Negra ha realizado desde sus inicios se destacan:
Producciones de libros con las Ediciones Caja Negra, obras de teatro, performance, ediciones de textos en poesía y ensayo, la revista El Espíritu de la Época, recitales de música, seminarios, charlas, curadurias, ciclos de cine, video arte, exposiciones, encuentros performaticos, acciones etc.
Desde 1994 a la fecha el taller ha centrado su producción e investigación en el campo de las artes visuales, realizando en la actualidad varios proyectos curatoriales y expositivos en importantes espacios dentro y fuera del país, además de una activa producción in-situ.
En la actualidad Caja Negra se plantea como un espacio de absoluto reconocimiento en el medio plástico nacional, con una trayectoria en las artes y la cultura de 25 años y que se distingue por su desarrollo independiente, autónomo y de constante autogestión.
Proyectando los nuevos lineamientos para concretar con un programa de residencias de investigación y producción a partir de marzo de 2010.


Toda la escena de los años ochenta, empero, en propiedad pauteada por la autogestión de una cultura autónoma, sucumbió paradógicamente (¿lo es tanto así?) en las vísperas de la Transición. No como creen algunos por falta de una adversidad localizada, sino más bien por haberse dado por descontada la autoconstitución de una polis desdramatizada, dejando de lado que pudiera prosperar sin la problematización de lo real y sin los gestos espaciadores de la póiesis. Toda una generación de autores de la más diversa índole fue retraída a la intimidad.

RETRAIDA A LA INTIMIDAD - UN ESPACIO IDEAL